La tensión tecnológica

Estudios empíricos como los de la Universidad de Brunswick, Canada (Best, L., McGuire, K., Foley, S. 2014), o en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Breda, Holanda (Cuevas, A., Khole, Fritz, 2015), concluyen la advertencia de que a pesar de la competencia tecnológica que posee la comunidad (profesores-estudiantes) y de la infraestructura instalada, la utilización de diversas aplicaciones en el aula, puede ser contraproducente si no se proporciona orientación y formación que evite un cuerpo académico fragmentado.

Queda claro, en base a la experiencia registrada en la investigación internacional (Op. Cit.) y a la de Jalisco[1] (Chan, et.al, 2009), que las innovaciones educativas terminan en lo que el profesor es capaz de hacer con ellas, y en el caso de la innovación con tecnología educativa el problema se agudiza por la baja relación costo-beneficio.

Para la mayoría de los profesores formadores de docentes el uso y mediación tecnológica representa un escollo[2]: permanecen de frente a la negación del cambio educativo basado en la tecnología versus la seguridad que otorga la estabilidad de lo que creen hacer bien; cerrándose a la oportunidad de experimentar nuevos modos de comunicación educativa, de procesamiento de información, y de mediación pedagógica, con la inconcebible justificación de sentirse - migrante digital - (Perskey, 2002).

En nuestro contexto es evidente la tensión entre; el hacer del formador, la irrupción social de las tecnologías, y la habilitación institucional de las condiciones necesarias[3]. Ante esta situación, es importante invertir el foco de preocupación - la tecnología - para atender el nodo central; el proceso de aprendizaje con tecnología (o en la virtualidad que es posible), el cual tendrá su mejor versión (reflexivo y a lo largo de la vida) a través de la atención del uso y actuación del profesor ante las tecnologías.



[1] Jalisco registra 26 año de experiencia en la implementación de tecnologías para la educación, desde COEBA en 1990, ... , hasta Aulas interactivas 2012, con resultados que no satisfacen la mejora de los aprendizajes ni la modificación de las prácticas docentes.

[2] Así lo han hecho sentir los formadores de docentes en los diálogos abiertos de los seminarios: Tecnologías para el Aprendizaje de en la Escuela Normal Superior de Jalisco en 2015, y el de Diseño Instruccional para la Educación en Línea en la Benemérita y Centenaria Escuela Normal de Jalisco en 2015.

[3] En mi experiencia, la habilitación institucional de condiciones para la adopción de tecnologías para la educación debe de contemplar tres dimensiones de atención: 1. la infraestructural, 2. la capacitación en uso y actuación ante la tecnología para el aprendizaje, y 3. el seguimiento y mantenimiento de la innovación.

El propósito de este curso es el de generar conocimiento colectivo orientado a potenciar la enseñanza presencial en las escuelas normales, de manera abierta, en línea y asíncrona.

La tarea de construir en colectivo un modelo de desarrollo del e-learning como campo de conocimiento, como objeto de investigación y como competencia tecno-pedagogica, presupone tres horizontes:

a) Un desarrollo sólido y simétrico en todas las escuelas normales que permita fortalecer los procesos de aprendizaje de los formadores y consecuentemente, derivado del proceso formativo, fortalecer las habilidades tecnopedagógicas de los futuros docente.

b) Iniciar la consolidación de expertos en el tema (interdisciplinario) para la constitución de cuerpos académicos para la investigación de los ambientes virtuales de aprendizaje en la formación inicial de docentes

c) La posibilidad de prosperar en la promoción del aprendizaje a lo largo de la vida, a las orientaciones de nuevas fuentes de información y a la conexión con otros estudiantes, formadores, y/o profesores en servicio que aporten a la experiencia de aprendizaje de los futuros docentes y de sus formadores (concetivismo)

El presente curso, tiene por objetivo orientar al formador de docentes en la construcción de un modelo de utilización de e-portafolio como estrategia para la enseñanza de un conjunto de capacidades de conexión, el juicio reflexivo y la acción, que permita a los futuros docentes (sus estudiantes) a integrar (aprendizaje integrativo: Scheider, C., 2003)  las diferentes partes de su formación como docentes para conectar su aprendizaje con el mundo y sobre todo para traducir su experiencia educativa en otros contextos, otros problemas y responsabilidades.


Objetos de conocimiento a desarrollarse en tres sesiones presenciales con una duración de cuatro horas cada una. Más un acompañamiento online abierto de una semana posterior a la sesión presencial.

  • 1.La educación online y su diseño instruccional: unificando conceptos y modelo.
  • 2.La alineación del diseño curricular del plan de estudios con el diseño formativo online: el diseño estructural del curso y su punteo de actividades.
  • 3.La guía didáctica: diseño, desarrollo y redacción de actividades de aprendizaje; y la redacción del Syllabus.